Un refugio de madera para dos, puesto donde vale la pena despertarse, en el campo de una familia de Aysén. Lo diseñamos para dormir dentro de la naturaleza y para que, cuando se vaya, el terreno se recupere muy rápido.
Viajamos hasta acá buscando la naturaleza.
Y muchas veces terminamos durmiendo en lugares que nos separan de ella: paredes gruesas, una ventana chica y el bosque del otro lado.
Por eso hicimos los micro-refugios.
Son de madera, chicos a propósito, y están puestos donde vale la pena despertarse: junto a un río, en un bosque de ñirres, frente a un lago.
Miden 2,20 × 2,40 metros y 1,75 de alto. Con 10 centímetros más desperdiciaríamos cerca del 35 % de la madera. Preferimos una cueva tibia.































Un refugio pequeño y acogedor para descansar seco y abrigado después de tus aventuras. Llueve, y la escuchas en el techo. Amanece, y el río sigue ahí.

La cama queen se arma como sillón para mirar la lluvia con un mate en la mano, y vuelve a ser cama cuando llega la noche.
Te contamos a cuántos metros cuando te asignamos tu refugio.
La noche, para dos, IVA incluido.
Un lujo primitivo y simple: solo lo que necesitas para sentirte bien.
No hay calefacción ni baño privado. Si buscas servicios de hotel, puede que esta experiencia no sea para ti.



Llegas en la tarde. La familia te muestra dónde está todo.
Cae la noche. Adentro estás seco y calentito. Afuera sigue todo: el viento, la lluvia, el bosque de noche.
Como un vivac, pero con techo y una buena cama.
En la mañana abres la puerta y ya estás afuera.
Cómo lo diseñamos
Queríamos dormir dentro de la naturaleza, no frente a ella. Y queríamos hacerlo en los confines de la Patagonia, donde muchas veces no llega un camión, el viento no perdona y el terreno no es nuestro: es de las familias que nos reciben.
Ese fue el desafío. Nos llevó dos años de diseño y prototipos llegar a esta solución.
Reducir, reutilizar y reciclar. Lo diseñamos para usar la menor cantidad de madera posible: con 10 centímetros más de alto, desperdiciaríamos cerca del 35 %. Es madera de bosques certificados, cortada con tecnología CNC.
Las piezas se unen con encastres, sin otros componentes. Se arma, se desarma y se puede volver a armar en otro lugar.
No lleva cimientos ni radier. Se posa en el terreno, y cuando lo retiramos, el lugar vuelve muy rápido a su estado natural.
Se puede portear a caballo, con pilcheros, hasta arriba de un cerro, o cruzar en un bote pequeño.
Lo pensamos para armarlo en poco tiempo y en las condiciones de la Patagonia: viento, lluvia y frío. Se instala en dos días, sin contar el traslado.
Mide 2,20 × 2,40 metros y 1,75 de alto. Se calienta rápido y te guarda el calor, como una cueva, pero con vista.
Lo diseñamos siguiendo la Guía de estándares para el diseño de instalaciones turísticas en áreas protegidas, de Conaf, Sernatur y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2017). Sus tres principios son los nuestros: puesta en valor, mínimo impacto y reversibilidad.
Y fue aprobado para instalarse en áreas naturales protegidas.
Si te interesa la parte técnica, para tu terreno, un parque o un proyecto, te mandamos la ficha técnica.
No. Son chicos a propósito, para que se calienten rápido y te guarden el calor, y tienen un cobertor abrigado. Si quieres más abrigo, te prestamos un saco para −15 °C, sin costo.
Sí, en las instalaciones compartidas, a unos pasos, junto con la ducha y la cocina. No hay baño privado. Te contamos a cuántos metros está cuando te asignamos tu refugio.
Cada refugio tiene luz LED y carga USB. No tiene corriente de 220 V ni enchufe: los enchufes están en las instalaciones compartidas del lugar o en un quincho o alero cercano.
Tu saco de dormir, o te prestamos uno para −15 °C, sin costo. Lo demás ya está: cama queen, cobertor, luz LED y carga USB.
$41.650 la noche para dos y $33.320 si vienes solo, IVA incluido. En Cochrane también hay cama hecha, con ropa de cama: $47.000 la noche, precio único, vengan uno o dos.
Tú eliges el lugar, las fechas y cuántas personas son. El refugio te lo asignamos nosotros, según disponibilidad.
De octubre a abril.
Elige el lugar, tus fechas y cuántos son, y nos llega por WhatsApp. También puedes escribirnos al +56 9 9132 8832.
No. Se posa sobre cuatro apoyos, sin radier ni rellenos. Cuando se retira, el terreno vuelve muy rápido a su estado natural.
Dos días, sin contar el viaje hasta el lugar. Está pensado para armarse rápido, incluso con el clima de la Patagonia.
De madera de bosques certificados, cortada con tecnología CNC. Las piezas se unen con encastres, sin otros componentes.
Sí. Se puede portear a caballo, con pilcheros, o cruzar en un bote pequeño.
Fue aprobado para instalarse en áreas naturales protegidas. Lo diseñamos siguiendo la guía de Conaf, Sernatur y el PNUD: puesta en valor, mínimo impacto y reversibilidad.
Sí, para campings, campos y proyectos que quieran sumarse a la red. Cuéntanos tu caso en ¿Tienes un terreno?.
Hay micro-refugios en cinco lugares de la Carretera Austral sur, de Cochrane a Candelario Mancilla.